Creaciones literarias
La lluvia traviesa llegó de repente,
me mojó los pies, me empapó la frente,
se metió en mi bolso, entre los cuadernos,
y venían con ella los rayos y truenos.
Me fui despacito, camino a mi casa
que si me apresuro la lluvia se pasa;
contando los charcos, saltando uno a uno,
resbalé en el veinte, caí en veintiuno.
Escuché los truenos, me dio mucho susto
pero… ¿refugiarme? Y perderme el gusto
de sentir la lluvia correr por mi cuerpo,
de meter mis pies en ese Mar Muerto.
El viento soplaba moviendo los pozos
y yo los miraba con ojos ansiosos,
pero en el momento que se puso oscuro
sentí en la garganta crecer un gran nudo.
Al pasar la vuelta vi una sombra grande.
¡Dios mío! ¡Qué miedo! ¿Qué es ese gigante?
¿Será que ha venido el diablo a llevarme?
¿Será la Llorona o el Patota grande?
¡Ay, cuando te miro, mi lindo papito!
¡Qué dicha, viniste! ¡Ven, camina conmigo!
Izel Moreira (seudónimo)
“La lluvia traviesa”. Paula Isela Alfaro-Esquivel. Revista Umbral, volumen 45, N.º 1. Julio, 2020 (E-ISSN 2215-6178)

Acerca del autor
Docente en la Escuela San Rafael, Sarchí Norte