Portada » Y ¿qué es un purruscó?

Creaciones literarias

Sus grandes ojos abiertos a la media noche, escudriñando la oscuridad; por eso les pregunto: ¿Saben ustedes qué es un purruscó? 

Pues déjenme que les cuente. 

Hace algunos años, al igual que hoy, ya se veían venir las claras del día y, con ellas, el sol que de a poco resplandecía en medio del coro jubiloso y sonoro de los pájaros del campo, que entre estrofa y estrofa pedían a Dios llover. Las mariposas revoloteaban, inundando el lugar con decenas de matices y colores seductores. 

¡Era un día muy especial! Por eso mamá y papá hicieron planes para ir de visita a la casa de mi amada abuelita Susa y mi querido abuelo Froilán. Ellos vivían en la montaña. 

Al llegar, mi abuela me recibió con un cálido abrazo y un beso. Mi abuelo, en medio del vaivén de su poltrona, me sentó en sus regazos y, como era costumbre, ya me tenía preparada una de sus fascinantes historias. 

¡Qué maravilla! –pensé–. Algo nuevo voy a aprender. 

En realidad, nunca dejamos de aprender. Y mucho menos de nuestros adultos mayores quienes, además del amor que a manos llenas nos prodigan, nos ilustran sabiamente con sus vivencias, lecciones y consejos. 

Mi abuelito y yo juntos, en aquella vieja poltrona de madera, empezamos la travesía fantástica del relato columpiándonos a través de las palabras y el tiempo. 

A pocos segundos de iniciar la narración, un extraño sonido proveniente de un árbol de burío me asustó y ¡cataplín! Un gran golpe sonó entre la maleza. Ante tal situación, mi abuelo tiernamente me bajó de sus regazos y salió en carrera a ver lo sucedido. Yo, por supuesto, estaba muy asustada y me quedé quietecita cerca de la poltrona esperando a ver qué me decía mi abuelo. Pero ni chistaba. De un momento a otro, él aparece con un saco de gangoche en el cual traía envuelto un animal herido que, en su dolor, emitía especial sonido. Entonces pregunté: 

–Abuelo, ¿qué es ese sonido? ¿Qué trae ahí? 

Y él me dijo, 

–Rosita querida, es un purruscó que necesita nuestra ayuda. ¿Sabes qué es un purruscó? 

Muy extrañada, le contesté a mi abuelito que no tenía ni idea que era ese animal. Entonces mi abuelito, como conoce tanto de ese interesante animal, decidió –antes de mostrármelo para ayudar a curarlo– describírmelo para ver si adivinaba. Y así empiezan sus descripciones: 

–Le gusta vivir en los filosos acantilados, en los oscuros pero abrigados agujeros de los troncos de los árboles de la montaña. 

Sus ojos son grandes, su mirada es fija y penetrante. 

Parece estar metido en un gran círculo de plumas, y de noche ve y oye muy bien. Esa es su gran ventaja. 

Al purruscó le gusta cazar en medio de las sombras y la oscuridad; por eso se dice que es un ave rapaz nocturna. Sus garras son enormes y fuertes, lo que le facilita cazar para alimentarse. 

Y, aunque es un animal un poco solitario, le es fiel a su pareja de por vida. Como quien dice, se casa solo una vez. 

Para buscar su compañera, esta ave emite un sonido especial. La hembra, al escucharle, se enamora casi al instante y en menos de lo que canta un gallo. ¡No, no, perdón! En menos de lo que ulula un purruscó. Ambos, macho y hembra, forman un dúo muy especial que durará hasta que la muerte los separe. 

La hembra pone de dos a tres huevos blancos por año. Y, cuando los polluelos nacen, aquello se vuelve turumba, es una contentera; el padre les consigue el alimento a los polluelos y la madre les enseña a comer. 

Ellos se dividen las tareas del hogar. ¡Así tiene que ser! 

Los polluelos son muy perspicaces, vivísimos los condenillos. A las tres semanas ya se alimentan solitos, a los 2 meses de nacidos saben volar y se aventuran a hacerlo en medio del azul del cielo y, al año, abandonan el hogar porque se convierten en aves independientes, autónomas. 

Los purruscós tienen una voz especial: ellos ululan y su ulular más o menos suena así: “uu uuo uuo”. 

Estos animalitos son ruidosos, inteligentes y curiosos. Hay grandes y pequeños; su cuello es tan flexible que permite a la cabeza del purruscó girar en un ángulo de casi 360 grados. 

Ahora sí, Rosita querida, después de tantas pistas, ¿puedes adivinar qué animal es? 

–No, abuelito, no sé, estoy intrigada. Dígame qué es. 

–Pues es el purruscó, un ave silvestre que todos conocemos con el nombre de búho y que, como tal, debe vivir a pata suelta en el bosque que le vio nacer y le sirve de hogar. Por eso nosotros los seres humanos tenemos la responsabilidad de cuidar, no solo de nuestros bosques, sino de los animales que viven en él y de estar pendientes de ellos en caso de que les suceda un accidente o evitar el abuso, el maltrato y las crueldades que muchas personas practican. Porque de los animales aprendemos muchas cosas. Así que, Rosita querida, vamos a curar la alita herida de esta ave para devolverla a su hogar, a donde pertenece. 

Lo que nunca imaginamos es que las heridas del purruscó fueran tan severas. Por un momento mi abuelo y yo, con mucha tristeza, dudamos que este lindo animal lograra sobrevivir. Pero tomamos la decisión –con mucho ánimo– de que nos íbamos a dedicar a curarlo y alimentarlo para que se recuperara. 

Y una sorpresa inesperada llegó. Una asoleada mañana, nuestro querido amigo emplumado nos recibió con su sonido especial. Estaba tan feliz y agradecido, que nos estiró sus lindas alas para que notáramos que su herida había sanado. Mi abuelo y yo nos miramos con una cara de felicidad, pues sí… los cuidados y el amor que le dimos dieron sus frutos. 

Y así fue, una vez que lo curamos y revisamos que estuviera bien, lo cual se reflejaba en aquellos hermosos y grandes ojos abiertos, lo llevamos a su hogar ubicado en un agujero del tronco del árbol de burío de la montaña que alberga el hogar de mis abuelos. 

Seamos amantes de la naturaleza y aprendamos de ella, como es el caso del purruscó, que nos enseña a criar a nuestros hijos en medio del amor, el respeto hacia los demás, la libertad y la fidelidad.

Y ¿qué es un purruscó? Rosa María Hidalgo-Chinchilla. Revista Umbral, N.º XLIV, II semestre, 2019. ISSN 1409-1534. E-ISSN 2215-6178.

Acerca del autor

rositahidalgo66@gmail.com | + posts

Encargada de la Carrera de Educación Preescolar de la Universidad Estatal a Distancia

Referencias bibliográficas

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Recibido: 10/10/2019
Aceptado: 06/11/2019
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CÓMO CITAR / HOW TO CITE
Hidalgo-Chinchilla, R. (2019). Y ¿qué es un purruscó? Revista Umbral, 44(1), pp. 52-53